Guías 8 min lectura

Cómo calcular la rotación de personal (y qué hacer con el número)

La fórmula toma dos minutos. Lo difícil es separar la rotación que duele de la que no, y saber cuál de las dos estás mirando.

Clara Bellini

Clara Bellini

Head of People Science

Compartir:
Cómo calcular la rotación de personal (y qué hacer con el número)
rotación de personal retención métricas de HR turnover cultura organizacional

Casi todas las empresas que miden rotación miden un solo número, y ese número casi nunca sirve para decidir nada.

No está mal calculado. Mezcla cosas que no se parecen: la persona que se fue a un puesto mejor, la que echaste en el primer mes, y la que aguantó tres años y renunció el día que ascendieron a otro. Las tres suman igual en el denominador, y las tres significan cosas distintas.

La fórmula

La tasa de rotación de un período es:

(Bajas del período ÷ Dotación promedio del período) × 100

La dotación promedio se calcula sumando la dotación al inicio y al final del período y dividiendo por dos. Si arrancaste el año con 80 personas y terminaste con 100, tu promedio es 90. Si en el año se fueron 18, tu rotación anual es del 20%.

Dos detalles que cambian el resultado más de lo que parece:

  • Usa dotación promedio, no la final. Si creciste rápido, dividir por la dotación final te da un número artificialmente bajo. Es el error más común.
  • Define “baja” antes de contar. ¿Entran las pasantías que terminaron? ¿Los contratos por proyecto? Elige un criterio y sostenlo, porque el valor del número está en compararlo consigo mismo a lo largo del tiempo.

Los tres cortes que sí sirven

El número global sirve para el reporte al directorio. Para tomar decisiones necesitas partirlo.

Voluntaria vs involuntaria. Si alguien se fue porque quiso, tienes un problema de retención. Si lo desvinculaste tú, tienes un problema de selección. Son dos problemas distintos, con dos equipos distintos a cargo, y sumarlos borra la información.

Rotación temprana. Bajas dentro de los primeros seis o doce meses, medidas aparte. Es la métrica más brutal que existe en RRHH. Una salida temprana es casi siempre una decisión de contratación que salió mal, y el costo ya está pagado. Si tu rotación general es del 18% pero la mitad ocurre antes del año, tu problema no es el clima: es a quién estás dejando entrar.

Rotación lamentada. De los que se fueron, ¿a cuántos querías retener? Este corte requiere una opinión, no un dato. Casi nadie lo lleva. Es el más valioso de los tres. Una empresa con 25% de rotación de la cual casi nada es lamentada está funcionando mejor que una con 12% donde se van los mejores.

Con qué comparar

La pregunta que sigue siempre es “¿20% es mucho?”. Depende del sector, de la geografía y del tipo de rol, y cualquier benchmark que ignore esas tres cosas te va a hacer sentir bien o mal sin motivo.

Hay dos comparaciones que sí valen. Contra ti mismo, trimestre contra trimestre, con la misma definición. Y entre áreas de tu propia empresa en el mismo período. Si un equipo dobla la rotación de los demás, con el mismo mercado laboral y la misma marca empleadora, la variable que cambió está adentro de ese equipo.

El costo, para dimensionar la conversación

Reemplazar a una persona no cuesta lo que sale la búsqueda. Según SHRM, el costo total de reemplazo puede llegar hasta el doble del salario anual del puesto, según el rol.

Ese número incluye lo que nadie carga a una planilla: el tiempo del equipo que entrevista, la productividad perdida mientras el puesto está vacío, la rampa de la persona nueva, y el efecto en el resto del equipo que ve la silla vacía. Si tienes 90 personas y una rotación del 20%, son 18 reemplazos al año.

Puedes correr esa cuenta con tus números en la calculadora de ROI, o ver el desglose completo en el costo real de una mala contratación.

Qué hacer con el número

La rotación es un síntoma, y llega tarde por definición. Para cuando la mides, la persona ya se fue.

Si el grueso está en la rotación temprana, el problema está en el ingreso. Ahí la palanca no es más beneficios ni mejor clima, es medir el encaje antes de la oferta, contra el rol y contra la cultura que la persona va a encontrar. Un candidato impecable para el puesto puede ser una salida a los siete meses si lo que premia tu empresa no es lo que a esa persona la mantiene.

Si el grueso está en gente con antigüedad, el problema es de desarrollo o de management, y ahí el assessment de ingreso no te ayuda. Te ayuda saber quién de los que ya están puede ocupar el próximo puesto, que es de lo que hablamos en movilidad interna.

Los dos casos empiezan igual: partiendo el número. Un 20% no dice nada. Un 20% con la mitad antes del año, concentrado en dos equipos, dice exactamente dónde mirar.

Sobre el autor

Clara Bellini

Clara Bellini

Marketing Director

Marketing Director @ Talen.to. Antes agencia, ahora producto. Creo en data > intuición y cultura > todo.

Perfiles OCEAN+ relacionados

Descubri que dimensiones de personalidad buscar en cada rol.

Artículos Relacionados

Talen.to

¿Listo para mejorar tu hiring?

Comienza a evaluar culture fit con ciencia.